Comienzo

 

Resumen sobre el Programa de Lactancia Ecológica

¿Puede la Lactancia Espaciar los Nacimientos?

Declaración de la Academia Americana de Pediatría

 El Papa Juan II habla sobre la Lactancia

 

 

Prácticas recomendadas
para la Lactancia Materna


Las prácticas recomendadas de lactancia materna se resumen a continuación:
    
  La leche materna es la nutrición preferida para todo infante, incluyendo los prematuros y los recién nacidos enfermos, con raras excepciones. La decisión final en cuanto a la nutrición del infante, es de la madre. Los pediatras deben proveer a los padres con la información más completa y actualizada sobre los beneficios y los métodos de lactancia materna para procurar que la dec   isión relativa a la alimentación sea plenamente fundamentada.

   
  La lactancia materna debe comenzar lo más pronto posible después del nacimiento, generalmente en el transcurso de la primera hora. Excepto bajo circunstancias especiales, el recién nacido debe permanecer con la madre a través del período de recuperación. Los procedimientos que puedan interferir con la lactancia o traumatizar al infante deben ser evitados o disminuidos.

   
  Los recién nacidos deben amamantarse cuando manifiesten signos de hambre, tales como: aumento en actividad, llevar las manos a la boca o buscando con la boca. Llorar es un signo de hambre tardío. Los recién nacidos deben ser amamantados aproximadamente entere 8 y 12 veces cada 24 horas hasta quedar saciados, usualmente de 10 a 15 minutos en cada seno. En las primeras semanas, los bebés no demandantes deben ser animados a alimentarse si han pasado 4 horas desde su última comida. Una iniciación apropiada a la lactancia es facilitada cuando la madre y el bebé comparten la habitación. Una evaluación formal de la lactancia debe llevarse a cabo por observadores entrenados y documentada completamente durante las primeras 24 a 48 horas después del parto. Esta evaluación debe repetirse en una visita de seguimiento, la cual debe ocurrir 48 a 72 horas después de la alta. La madre puede anotar la duración de cada lactancia, así como las evacuaciones y orina durante los primeros días de lactancia en el hospital y en el hogar. Esto facilita enormemente el proceso de evaluación.

   
  No deben darse suplementos (agua, agua con glucosa, fórmulas, etc.) a los recién nacidos alimentados del pecho materno, a menos que lo indique un profesional médico. Los suplementos y los chupetes deben ser evitados mientras sea posible.

 
  Cuando el alta ocurre en menos de 48 horas después del parto, la madre y el recién nacido deben ser evaluados por un profesional de salud a los 2 o 4 días de edad del infante. Esta evaluación incluye: el peso del infante y estimado de su salud en general, observación y evaluación del resultado de la lactancia. El infante también debe ser evaluado por ictericia, hidratación adecuada y por el patrón de eliminación adecuado para su edad (al menos 6 pañales mojados y de 3 a 4 evacuaciones cada 24 horas, para un bebé de 5 a 7 días). Todos los recién nacidos deben ser examinados cuando tienen 1 mes de edad.

   
 La lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de edad, es la nutrición ideal y suficiente para mantener un desarrollo y crecimiento óptimo. Los infantes que se desteten antes de los 12 meses de edad no deben recibir leche de vaca, en vez deben recibir formula para infantes fortificada con hierro. La lactancia debe complementarse con la introducción gradual de alimentos sólidos enriquecidos con hierro en la segunda mitad del primer año. Es recomendable que la lactancia continúe por lo menos hasta los 12 meses de edad y de ahí en adelante tanto como se desee mutuamente.

 
  En los primeros 6 meses, el agua, el jugo u otros alimentos son innecesarios en infantes lactados. La vitamina D y el hierro pueden ser necesarios antes de los 6 meses, en cierto grupos de infantes (vitamina D en infantes cuya madre tiene deficiencia de vitamina D, o en aquellos infantes que no son expuestos a una cantidad adecuada de luz solar; el hierro para aquellos que tienen deficiencia de hierro o anemia). Fluoruro no debe ser administrado durante los primeros 6 meses.

 
 En caso de hospitalización de la madre que amamanta o del lactante amamantado, se debe hacer todo el esfuerzo posible para mantener la lactancia directamente, o alimentando al bebé con la leche materna obtenida mediante el uso de la bomba.

(Tomado de la traducción libre de la Ing. Yanet Olivares de Saiz, Líder de la Liga de la Leche Internacional.)


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