Si repasa toda la lista de posibles síntomas premenopáusicos (vea la
sección ¿Qué puede
experimentar?), observará que algunos de ellos son sicológicos. Esto no quiere decir
que no sean reales. Sin embargo, como mencionamos antes, en culturas en
que la mujer goza de más estima después de la menopausia que antes,
hay pocas quejas asociadas con la perimenopausia.
Lo otro que debe tenerse en cuenta es
lo siguiente: esta lista es lo
que algunas mujeres han indicado que han experimentado durante algún
tiempo. No tiene que preocuparse de tener que experimentar todo.
Aproximadamente el 20% de las mujeres pasan por la premenopausia sin
apenas dolores o signos. La mayoría del resto tienen sólo la
experiencia común de los accesos repentinos de calor.
Importancia de la nutrición
Las cosas más prácticas, económicas y saludables que deben hacerse
para reducir a un mínimo los síntomas de la premenopausia son comer
bien y hacer ejercicio de regularmente. Los problemas causados por una
nutrición inadecuada durante sus años de fertilidad normal, pueden
aumentar durante la premenopausia.
Un suministro inadecuado de vitamina A durante sus años
"normales" puede causar una descarga de mucosidades
inadecuada. Durante la premenopausia esto puede empeorar, y puede
experimentar unos labios vaginales y una vagina tan seca que necesite
lubricación durante las relaciones sexuales.
La aplicación de una crema a base de estrógeno
para uso externo, es un
tratamiento médico común. Sin embargo, el estrógeno será absorbido y
puede producir mucosidades cervicales, por lo que tal vez desee limitar
el uso de dichas cremas para la menopausia o para la Fase III (período
infértil posterior a la ovulación) durante la
premenopausia.
El aceite de lino contiene ácidos grasos esenciales que son muy
útiles para las membranas mucosas y las glándulas. Las mujeres que
toman de 1 a 2 cápsulas diarias de un gramo observarán una
menstruación más ligera y muchos de los buenos efectos atribuidos a la
vitamina E, nos dice Marilyn Shannon, [quien posee un grado de maestría
en fisiología humana con estudios menores en bioquímica y es además
instructora de PNF de la Liga de Pareja a Pareja].
Los complejos de vitamina B también son necesarios para combatir la
depresión y los cambios emocionales de los años perimenopáusicos. Es
posible que tenga en su casa un adolescente que le cause dolores de
cabeza justo cuando esté experimentando los cambios de la
premenopausia. Las harinas refinadas y los productos derivados de las
mismas han perdido mucho de lo que usted necesita. Lo mismo ocurre con
el azúcar refinada.
A medida que los ovarios empiezan a producir menos estrógeno, se
supone que sus glándulas adrenales compensan produciendo una hormona
muy similar al estrógeno del ovario. El potasio es vital para el
funcionamiento apropiado de las glándulas adrenales y un exceso de sal
en su dieta produce una pérdida de potasio. La grasa del cuerpo
convierte una de las secreciones adrenales en estrógeno. El azúcar
blanca hace trabajar en exceso las glándulas adrenales.13 Conclusión:
coma frutas y verduras ricas en potasio (por ejemplo, plátanos), use la
sal con moderación, sea muy moderado en el uso de azúcar, si está
delgada, gane un poco de peso y grasa antes de entrar en la menopausia.
Por otra parte, no elimine la sal iodada de su dieta a menos que
obtenga iodo de otras fuentes tales como pescado de mar o una tableta
diaria de "kelp" (cenizas de algas marinas).
No recomendamos ninguna clase de terapia de reemplazo de hormonas
(TRH) durante la premenopausia. Este tratamiento empezó con la terapia
de reemplazo de estrógeno (TRE). Después cuando se hicieron
más claros los peligros del estrógeno sin oposición, se añadió
progesterona sintética, de modo que la TRE se convirtió en TRH. El
estrógeno en dicho tratamiento puede producir una descarga de
mucosidades, y puede causar confusión y abstinencia adicional durante
la premenopausia.
Una vez que haya pasado seis meses sin una
menstruación período, la mayoría de
los médicos la considerarán menopáusica. Una vez que sea realmente
menopáusica, las mucosidades producidas por la TRH dejarán de ser
confusas.
Recomendamos que siga la ruta de nutrición y ejercicio
para cualquier terapia necesaria, tanto como sea posible.
Nuestras reservas sobre el tratamiento hormonal se basan en varios
factores. Nos preocupa una posible relación entre la TRH y un aumento
en el riesgo de cáncer del pecho. Admitimos que los hechos son
confusos. En 1994, la Dra. Ellen Grant, una defensora de la píldora en
los años sesenta, se oponía enérgicamente tanto a la píldora como al
TRH, por razones puramente médicas. En junio de 1995 una revista médica indicó
un aumento del 71% del riesgo del cáncer de mama entre las mujeres de
60 a 64 años de edad que habían sido tratadas con TRH durante cinco
años o más y un aumento del 45% del riesgo de muerte debido a cáncer
de mama entre mujeres que habían tomado estrógeno durante cinco años
o más. Aproximadamente un mes después, una revista
médica diferente llevó a cabo un informe aparentemente en conflicto
con lo anterior. Evidentemente, la situación no estaba
clara en el momento de escribir este libro. Nuestro consejo: sea
precavida.
El entusiasmo por la TRH nos preocupa porque es el mismo tipo de
entusiasmo que produjo la píldora en los años sesenta. "La
mayoría de los estudios sobre las ventajas de la terapia de reemplazo
de hormonas han sido financiados por la industria farmacéutica".
Se anunció que los DIU y los implantes de silicona eran seguros e
inofensivos. Por último, nos preguntamos si es necesario que todas las
mujeres menopáusicas (o incluso el 35% estimado que necesita TRH)
dependan tanto del doctor y de la farmacia por el resto de sus vidas.
Al mismo tiempo, reconocemos que muchos médicos de buena reputación
creen que la mejor forma de prevenir la osteoporosis en algunas mujeres
menopáusicas es una combinación de suplementos de vitaminas y
minerales, suficiente ejercicio y terapia de reemplazo de hormonas. Se
siguen haciendo investigaciones sobre este problema. Por ejemplo, a
mediados de 1995 aparecieron informes de que podría disponerse de un
tratamiento no hormonal para la osteoporosis a principios de 1996. Su
biblioteca local puede disponer información reciente sobre las teorías
y prácticas. Nuestra revista bimestral, CCL Family Foundations,
cita informes acerca de investigaciones publicadas, para mantener al
día a nuestros miembros.
Todos estos asuntos se suman a la necesidad de ser más cuidadosos
con nuestra dieta durante este tiempo, no en el sentido de reducción de
calorías sino en el sentido de asegurarse de obtener los nutrientes
necesarios. Usted necesita especialmente estimular el funcionamiento
apropiado de sus glándulas adrenales. El ejercicio también es muy
importante para prevenir la osteoporosis, y tiene que ser ejercicio de
soporte de carga tal como caminar, no nadar. Con la nutrición y el
ejercicio apropiados, los años de la menopausia serán mucho más
sencillos. Los suplementos dietéticos equilibrados pueden ser de gran
ayuda en cumplir con sus necesidades nutritivas. Nuevamente,
recomendamos el estudio del libro Fertility,
Cycles and Nutrition
que comprende un capítulo breve sobre la menopausia.
Esta información ha sido traducida del
libro
The Art of
Natural Family Planning, cuarta
edición
por John Kippley y Sheila Kippley.
En este libro encontrará mayor
información sobre este tema
además de guías específicas para utilizar la PNF
durante la premenopausia.
|